17 Enero 2026
CDMX.-
En México, se ha ordenado que todas las líneas
telefónicas móviles deben estar registradas bajo un
nombre de una persona física o moral, un esfuerzo
que el gobierno justifica para eliminar el uso
anónimo del servicio y fortalecer la seguridad en
las telecomunicaciones. A miles de usuarios les
parece un abuso que el gobierno exija compartir
información personal, lo cual vulnera nuestra
seguridad y privacidad.
Este mandato significa que aquellos que no registren
sus líneas podrían perder el acceso a un servicio
esencial, como lo es poseer una línea móvil activa.
Además, este procedimiento ignora el hecho de que
existen aplicaciones que facilitan obtener números
de otros países, complicando la validez de esta
medida, ya que no aborda la raíz del problema, que
es la necesaria mejora de los métodos de seguridad.
La obligación de registrar cada línea no es la
solución adecuada para combatir la inseguridad. Al
contrario, expone nuestros datos personales a
posibles manipulaciones y usos indebidos. La
ciudadanía se enfrenta a inútiles trámites
burocráticos que no garantizan la verdadera solución
del problema.
Se deben proponer alternativas más efectivas, como
el desarrollo de tecnologías que detecten
actividades ilegales sin comprometer la privacidad
de los usuarios, o medidas que refuercen
directamente la infraestructura tecnológica del país
para atraer talentos especializados en campos de
ciberseguridad.
Asociaciones civiles exigen a las autoridades
correspondientes que reevalúen esta regulación. Que
abran un diálogo con expertos en seguridad, derecho
y tecnología, para encontrar soluciones integrales
que no afecten las libertades personales.

